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Entrevista a BANORI BRAIMA, emprendedor dueño de un locutorio en Canillejas (Madrid). El locutorio Millenium, en el barrio de Canillejas de Madrid, como cada sábado por la mañana, tiene una moderada presencia de clientes, la más escasa dentro de su horario de 13 horas, desde las 11 de la mañana hasta las 12 de la noche, todos los días del año.
Por eso hablamos de forma tranquila con su propietario, Banori Braima, un hombre joven que emigró a España desde Guinea-Bissau, pequeño país de millón y medio de habitantes, difícil de encontrar en el mapa dentro del laberinto geográfico de la costa occidental de África. Lo que Banori trajo de su tierra fue un valeroso ánimo emprendedor, del cual es una muestra este negocio de su primer locutorio. La señal más clara de que tiene éxito es que tiene en marcha el proyecto de abrir otro locutorio en fecha próxima, y hasta nos da su localización para subrayar que ya tiene contrato de alquiler firmado. En este local lleva tres años y medio y se enorgullece de que fue el primero en este sector de la ciudad. Sin embargo, se queja de que “han llegado muchos otros inmigrantes a este barrio y en los últimos meses se han abierto como tres o cuatro locutorios, así que el negocio sigue siendo bueno, pero este año no estamos logrando los resultados de 2006”. ¿Y qué problemas le ha traído esa competencia? Me parece que habría mercado para los negocios bien organizados y que respeten a sus competidores; pero no siempre es así, porque algunos han bajado los precios, en la hora de Internet concretamente. ¿De qué nacionalidades son sus clientes? No hay predominio de ninguna en particular: ucranianos, rumanos, peruanos, bolivianos, ecuatorianos y africanos de distintos países. Vemos que las instalaciones son modernas y el cliente encuentra una completa variedad de servicios: transferencias; siete cabinas telefónicas; ocho ordenadores para conexión a Internet y mail, todos con su pequeña webcam; servicio de fotocopia y fax; venta de tarjetas, recarga de móviles y hasta venta de bebidas y chucherías. La conexión para el servicio de llamadas internacionales la tiene contratada con Telefónica, que además es dueña de las líneas a través de su filial Amigophone. ¿Cuáles son los productos de mayor rendimimiento? Las cabinas, por su volumen de operaciones, son la mayor fuente de ingresos. También las transferencias que trabajamos con Western Union, aunque las comisiones que se reciben de esta empresa son bajas. La rentabilidad de las transferencias es reducida, además de que nos toca asumir los riesgos por el manejo de dineros. ¿Cuáles son las amenazas externas para su negocio? La dinámica que están tomando estos servicios fuera de los locutorios y la guerra de precios representan una amenaza para la operación continuada y normal. La semana pasada tuvimos un día en que el ingreso fue de 28 euros. ¿Cree que los bancos se quedarán con la porción grande de las remesas? En muy pocos casos el inmigrante se siente cómodo en el ambiente de los bancos, porque allí no encuentran un servicio personalizado y porque van aprendiendo que las ofertas que les hacen de no cobrarles por las transferencias a la larga no son totalmente ciertas, pues sí le están sacando comisiones, con lo cual siempre habrá mucha gente que no entra a los bancos. |