En muchas ocasiones, el cuidado de los pequeños detalles marca la frontera entre un negocio deficitario y otro con superávit. A continuación exponemos un pequeño repertorio de buenas prácticas para ahorrar en la compra a proveedores, tanto de productos como de servicios, incluidos servicios públicos.
ACTITUD INCONFORMISTA. Una buena relación con los proveedores no es incompatible con mantener una postura inconformista y crítica. No te muestres confiado e ingenuo y exige que el precio de sus productos y servicios se mantenga en niveles razonables, sin subidas abusivas.
REVISIÓN DE CONTRATOS. Es importante revisar periódicamente los contratos, especialmente cuando se producen variaciones de precios en el mercado. No se trata de negociarlos constantemente, pero sí lo justo para que el proveedor no se piense que nos va a tener siempre y sin esfuerzo y que puede aumentar las tarifas a su antojo.
COMPRAS POR INTERNET. Está demostrado que las compras por Internet resultan más económicas. Aunque haya que desembolsar un plus por los gastos de envío, la cantidad final a pagar suele ser menor, pues nos ahorramos todos los costes de la cadena de suministros.
RECOGIDA DE MATERIAL. Si disfrutas de la comodidad de que te envíen la mercancía al lugar de trabajo, debes saber que abaratarías el coste del producto si te tomas la molestia de acudir tú mismo a recogerlo, especialmente en estos tiempos en los que el precio del combustible encarece el género transportado.
COMPRAS CONJUNTAS. Una medida interesante es asociarse con compradores de tu mismo sector para realizar conjuntamente las compras. Esta práctica puede interesar tanto a tus colegas de otras empresas (a mayores cantidades, menores precios proporcionales) como al proveedor, pues de esta forma se asegura un volumen de venta que quizá no conseguiría por separado.
INTERCAMBIO DE SERVICIOS. En algunos casos, al proveedor le puede interesar que le prestes un servicio como contraprestación por el producto proporcionado. De esta forma, estarías ahorrando algún dinero y, además, estarías actuando como “algo más que un cliente”, lo cual es el primer paso para que la empresa suministradora se muestre como “algo más que un proveedor” y te premie con ventajas en el trato.
GRATIFICACIONES DEL PROVEEDOR. Si te muestras como un buen comprador o un buen colaborador, puede que el proveedor te preste algún servicio con descuentos o incluso gratis. Muchas empresas suministradoras, especialmente de servicios, tienen programas de regalos por acumulación de puntos, así que estar al tanto de esas ofertas te puede traer ahorros.
ERRORES EN FACTURACIÓN DE SERVICIOS. Se estima que el 10% de las facturas contienen errores a favor del proveedor, especialmente en las empresas de telecomunicaciones. Es recomendable hacer periódicamente un análisis exhaustivo para subsanar errores y bajar gastos, sin excluir la obligada revisión de cada factura que pagas.
NUEVAS OFERTAS. Las empresas proveedoras de servicios renuevan constantemente sus ofertas comerciales (2x1, descuentos, etc.), las cuales suelen ir dirigidas a captar nuevos clientes. No siempre están interesadas en que los viejos clientes las conozcan, por lo cual tu obligación es preguntar e informarte puntualmente sobre las nuevas ofertas a las que puedas acogerte.
MENSAJERÍA. Si empleas habitualmente servicios de mensajería, debes saber que existen muchas formas de ahorrar en los envíos. No lo tomes como un gasto fijo e invariable, evalúa los horarios más rentables y las compañías con mejores ofertas, agrupa entregas en un solo envío y recurre a los servicios “express” solo cuando sea realmente imprescindible. Si empleas el correo para enviar cartas escritas o archivos informáticos, considera que mandándolos por correo virtual te salen absolutamente gratis.